¿Qué es la pérdida de ingresos hospitalarios?
La pérdida de ingresos hospitalarios es la diferencia entre lo que el hospital produjo para pacientes con plan de salud y lo que realmente entró a caja, en el monto y el plazo del contrato. Tiene dos naturalezas: el dinero que nunca entra y el que entra tarde.
La pérdida definitiva aparece en el resultado: glosa aceptada, cargo no cobrado, descuento acordado. La pérdida de tiempo aparece en el flujo de efectivo: cuenta detenida, glosa en apelación, factura atrasada. Cada una pide un indicador distinto.
En los hospitales Anahp, las aseguradoras (operadoras), los seguros de salud regulados por la ANS (Agencia Nacional de Salud Suplementaria), representaron 76.47% del ingreso bruto en 2025 [2]. La imagen más amplia disponible es el índice de cobranza de la Anahp: en 2024, los hospitales asociados habían cobrado 88.61% de lo que facturaron a las aseguradoras en los últimos cinco años [1]. La diferencia mezcla pérdidas y montos todavía abiertos, sin separación por causa. Separarla es tarea del hospital, y es lo que propone el mapa siguiente. Las etapas están en la guía Ciclo de ingresos hospitalario.
Los ingresos se fugan en cinco puntos del ciclo
Cada fuga nace en una etapa distinta del ciclo y tiene una señal propia. El mapa liga cada una a su etapa, al tipo de pérdida y al dato público disponible.
Ver el mapa en tabla
| Etapa | Fuga | Tipo de pérdida | Dato público (hospitales Anahp) | ¿Aparece en el estado de pago? |
|---|---|---|---|---|
| 1. Atención y registro | Cargo no cobrado | Definitiva | No hay | No |
| 2. Cierre y auditoría | Cuenta detenida | De tiempo | No hay (queda fuera del plazo promedio de cobro, que inicia en la factura) | No |
| 3. Análisis de la cuenta | Glosa | De tiempo y definitiva | Glosa inicial 15.93% de las cuentas por cobrar a aseguradoras; glosa aceptada 1.72% del ingreso bruto de aseguradoras (2025) | Sí |
| 4. Apelación y acuerdo | Descuento acordado | Definitiva | PDD de R$ 1,800 millones y glosas retenidas de R$ 5,800 millones en 2024 (encuesta con 85 hospitales) | No |
| 5. Cobro | Retraso en el pago | De tiempo | Plazo promedio de cobro 77.35 días y de pago a proveedores 48.30 días (2025); facturas > 90 días = 61.53% de la facturación mensual promedio (2024) | No |
| Fuga | Etapa donde nace | Tipo de pérdida | Señal de alerta | Cómo medirla |
|---|---|---|---|---|
| Cargo no cobrado | Atención y registro | Definitiva | Salidas de almacén de materiales y medicamentos mayores que lo facturado | Valor de los cargos usados y no facturados ÷ valor facturado |
| Cuenta detenida | Cierre y auditoría | De tiempo (y definitiva si vence el plazo de envío) | Cuentas de pacientes dados de alta acumulándose sin enviar | DNFB en reales y en días de facturación; días entre el alta y el envío |
| Glosa | Análisis de la aseguradora | De tiempo y definitiva | Glosa inicial al alza por aseguradora o por motivo | Glosa inicial; tasa de reversión; glosa final |
| Descuento acordado | Apelación y negociación | Definitiva | Acuerdos frecuentes de “compensación de cuentas” | Valor descontado en acuerdos ÷ ingreso bruto de aseguradoras |
| Retraso | Cobro | De tiempo | Facturas vencidas y sin fecha de pago | Días de cuentas por cobrar; facturas abiertas por más de 90 días |
¿Cuánto pierde el hospital por glosa?
En los hospitales Anahp, la pérdida definitiva por glosa es pequeña y el monto objetado es grande. La glosa inicial, que mide lo que las aseguradoras objetan mientras la cuenta sigue en negociación, fue de 15.93% de las cuentas por cobrar a aseguradoras en 2025 [1][2]. La glosa aceptada, que es la pérdida definitiva después de apelaciones y negociación, fue de 1.72% del ingreso bruto de aseguradoras [2].
| Indicador (hospitales Anahp) | 2023 | 2024 | 2025 | 1.er trim. 2026 |
|---|---|---|---|---|
| Glosa inicial (% de las cuentas por cobrar a aseguradoras) | 11.89% | 15.89% | 15.93% | — |
| Glosa aceptada (% del ingreso bruto de aseguradoras) | 1.17% | 1.96% | 1.72% | 1.61% |
Fuentes: Observatório Anahp 2025 y Balanços Observatório Anahp de marzo y junio de 2026 [1][2][3]. El dato del 1.er trimestre de 2026 se compara con el 1.er trimestre de 2025 (1.66%), no con el año completo [3]. La base pasó de 120 asociados a fines de 2023 a 194 a fines de 2025, lo que hace la muestra más heterogénea [2].
Los dos indicadores tienen bases distintas: dividir 1.72% entre 15.93% no da la tasa de reversión. Para ella, el hospital usa sus propios datos (monto recuperado ÷ monto apelado).
La glosa revertida también cuesta: análisis, documentación, apelación y semanas de espera. Vea las guías Glosa inicial, final y aceptada y Glosas hospitalarias.
El cargo no cobrado es la pérdida que ningún reporte muestra
El insumo usado en la atención y nunca cargado a la cuenta es una pérdida definitiva y silenciosa: la aseguradora no puede glosar lo que no se cobró, así que nada regresa en el estado de cuenta. No hay dato público sobre el tamaño de esta fuga en Brasil.
El peso potencial es grande. En 2024, medicamentos (21.34%), materiales (14.31%) y OPME (órteses, próteses e materiais especiais: órtesis, prótesis y materiales especiales, 7.61%) sumaron 43.26% del ingreso bruto de los hospitales Anahp; diarias y tarifas, otro 24.48% [1]. Son partidas que dependen de que enfermería, quirófano y farmacia registren el consumo.
Ejemplos de origen: material de bajo costo en procedimientos de enfermería, tarifa de sala o de equipo sin registro, medicamento administrado sin marcar en la indicación médica y honorario que no entró en la cuenta. La señal de alerta es el desfase entre lo que salió del almacén para el paciente y lo que se facturó.
Para medirlo, cruce el consumo registrado (expediente clínico, indicaciones, salidas de almacén) con los cargos facturados, cuenta por cuenta o por muestra. Vea las guías Auditoría del expediente clínico y Preauditoría de cuentas.
Con el expediente clínico y la facturación integrados, la fuga se vuelve un indicador mensual. La guía Integración entre expediente clínico y facturación propone cuatro: insumos registrados sin cargo, cargos sin registro, cuentas devueltas por la auditoría interna por registro y glosa por documentación. El primero mide el insumo no cobrado; los demás muestran dónde falla el registro.
¿Por qué cuesta dinero la cuenta detenida?
La cuenta detenida cuesta porque cada día entre el alta y el envío suma plazo de cobro que depende solo del hospital: la aseguradora todavía no tiene nada que analizar.
Ese tiempo queda fuera de la referencia del sector. En el indicador de la Anahp, el plazo promedio de cobro va de la factura al pago [1], y la cuenta que espera un pendiente interno todavía no se ha facturado. El indicador propio es el de cuentas no facturadas, o DNFB (del inglés discharged not final billed): el valor de las cuentas de pacientes dados de alta que aún no se envían, en reales y en días de facturación.
La cuenta detenida también puede volverse pérdida definitiva. La ley brasileña de seguros de salud, Lei 9.656/1998 (Ley 9.656/1998), art. 17-A, exige que el contrato con la aseguradora defina plazos y procedimientos de facturación y pago [5]. La cuenta que pierde el plazo de envío queda sujeta a lo que prevé el contrato, lo que puede incluir el rechazo del cobro. Por eso, el control de cuentas detenidas debe mostrar, junto a cada cuenta, el plazo de envío de la aseguradora. Vea la guía Cuentas no facturadas (DNFB).
El descuento acordado desaparece del indicador de glosa
El descuento aceptado para cobrar una factura en disputa es pérdida definitiva, pero no entra en la glosa aceptada. La propia Anahp señala que, además de la glosa aceptada, los hospitales terminan aceptando descuentos para hacer posibles los acuerdos y cobrar a las aseguradoras [2].
No hay cifra pública para esta fuga por separado. El dato más cercano proviene de una encuesta de la Anahp con 85 hospitales, de febrero de 2025: la provisión para deudores dudosos (provisão para devedores duvidosos, PDD) sumó R$ 1,800 millones en 2024 (R$ 1,400 millones en 2023), y las glosas retenidas, R$ 5,800 millones en 2024[8]. Los montos cubren toda la muestra y no separan el descuento en acuerdo, pero muestran el orden de magnitud de lo que queda fuera de la glosa aceptada.
Cuando el descuento se registra como una rebaja al dar de baja la factura, queda lejos del reporte de glosa. El control mínimo es registrar cada acuerdo (monto original, monto cobrado, aseguradora, motivo) y reportar el descuento junto a la glosa final. El contrato, que según la Resolução Normativa RN 503/2022 de la ANS (Resolución Normativa 503/2022) debe prever los supuestos de glosa y los plazos de impugnación y respuesta [6], es la base de la negociación. Vea la guía RN 503: lo que debe decir el contrato con la aseguradora.
¿Cuánto cuesta el retraso de la aseguradora?
El retraso cuesta el capital de trabajo que el hospital inmoviliza para financiar a la aseguradora. En los hospitales Anahp, el plazo promedio de cobro fue de 77.35 días en 2025, frente a 69.91 días en 2024; en el 1.er trimestre de 2026, fue de 73.84 días [2][3]. En 2025, el plazo promedio de pago a proveedores fue de 48.30 días [2]: el hospital cobra unos 29 días después de pagar.
La otra señal es la cartera vencida: en 2024, las facturas abiertas por más de 90 días equivalían a 61.53% del promedio de facturación mensual de los últimos 12 meses en los hospitales Anahp [1]. Una parte se pagará; otra puede convertirse en glosa o en descuento.
Para comparar aseguradoras, existe el Panel de Indicadores de Glosa de la ANS (Painel de Indicadores de Glosa). Muestra el tiempo promedio de pago de cada una, desde el protocolo de cobro hasta el último pago de la guía, además de la glosa inicial y la final [4]. Vea la guía Plazo promedio de cobro hospitalario.
Cómo sumar las fugas sin mezclar denominadores
Cada fuga debe medirse sobre su propia base y solo después convertirse a reales; sumar porcentajes con bases distintas no tiene sentido. El ejemplo siguiente es ilustrativo: un hospital con R$ 100 millones de ingreso bruto anual de aseguradoras e indicadores iguales a los promedios de la Anahp. No es meta ni estimación para ningún hospital real.
| Fuga | Referencia (Anahp) | Base de cálculo | Monto en el ejemplo ilustrativo |
|---|---|---|---|
| Glosa aceptada (pérdida definitiva) | 1.72% (2025) [2] | Ingreso bruto de aseguradoras | R$ 1.72 millones al año |
| Facturas abiertas por más de 90 días | 61.53% (2024) [1] | Facturación mensual promedio (R$ 8.33 millones en el ejemplo) | cerca de R$ 5.13 millones detenidos |
| Cada día de plazo promedio de cobro | — | Ingreso diario (R$ 100 millones ÷ 365) | cerca de R$ 274,000 más por cobrar por día |
| Alza de 69.91 a 77.35 días (2024 → 2025) [1][2] | +7.44 días | Ingreso diario | cerca de R$ 2 millones más inmovilizados |
| Cargo no cobrado y cuenta detenida | sin dato público | Datos del propio hospital | Medir con los datos del propio hospital |
La glosa inicial queda fuera de la suma: mide valor en disputa, no pérdida. Las cifras del sector están en Datos del sector, y las fórmulas, en la guía Indicadores del ciclo de ingresos.
Lo que vemos en la operación
En Accrua, el diagnóstico parte del historial de cuentas que el hospital ya envió a las aseguradoras y busca las cinco fugas de esta guía en esa misma base, cuenta por cuenta. La glosa sale del reporte de pago. El concepto no cobrado aparece cuando cruzamos expediente clínico, prescripción y conceptos de la cuenta. La cuenta detenida se mide por la distancia entre el alta y el envío. Y el descuento aceptado en un acuerdo se registra junto a la glosa final, no por fuera.
En el día a día, Accrua OS lee la cuenta completa antes del envío, en todas las cuentas de aseguradoras, y la compara con el contrato, la tabla vigente, la regla de autorización y el historial de glosas de esa aseguradora para ese concepto. Los agentes se encargan de lo que tiene regla: validación del XML, envío, plazos y estatus, conciliación del reporte de pago. Incluir un concepto que cambia el valor, aceptar una glosa o aceptar un descuento es decisión de una persona, que recibe la evidencia reunida y con su fuente.
Para el retraso de la aseguradora, Receita Garantida pone en la caja del hospital, en el plazo que necesita, el valor de la producción elegible, y Accrua asume el riesgo de las glosas elegibles.
Por dónde empezar
- Arme el mapa con los datos de los últimos 12 meses. Para cada fuga, obtenga el indicador de la tabla anterior, separado por aseguradora.
- Separe la pérdida definitiva de la pérdida de tiempo. Sume glosa final, descuentos acordados y cuentas que perdieron el plazo; dé seguimiento aparte al DNFB, a la glosa en apelación y a las facturas vencidas.
- Cruce consumo y facturación en una muestra. Elija cuentas de alto volumen y compare expediente, indicaciones y salidas de almacén con los cargos cobrados.
- Registre cada acuerdo con la aseguradora. Anote monto original, monto cobrado y motivo del descuento, y lleve el total al mismo reporte de la glosa final.
- Lleve el mapa al comité de ingresos. Defina un responsable y una meta por fuga y revise cada mes, empezando por la de mayor valor.